Durante unas horas semanales dedico tiempo a buscar artículos o información sobre videncia para instruirme un poco más sobre cómo las personas ven este mundo. Navegando por Internet encontré un artículo que parecía interesante del Sr. Fernando L. Frias Sanchez en su blog. En ese artículo comentaba sobre un posible debate que pudo acontecer con una “famosa” vidente en televisión. Parece ser que dicha vidente nunca se presentó. Por este motivo el señor que escribió el artículo se jactó de poseer la única verdad sobre la videncia. Indicó de forma tajante:
“Por si esto fuese poco, el tema era la videncia y adivinación, una creencia tan disparatada que resulta especialmente complicado intentar tratarla con un poco de racionalidad”.
Como se podrán imaginar, cuando leí ese comentario me hirvió la sangre. Este señor se jactaba de decir que la videncia era una creencia disparatada.
En muchas ocasiones señalo como el escepticismo contamina el tema. En vez de intentar demostrar inclinándose hacia el lado de la creencia, buscan negar inclinándose hacia el lado del escepticismo. Como le mencioné en un comentario en su propio blog, la videncia es comprobable. Lo malo fue que nunca se cruzó con alguien que realmente sepa del tema. Si una persona me indica que ve espíritus, no existe forma de probarla, todo se remite a la fe. En cambio la videncia se puede probar. La he probado una infinidad de veces. A lo largo del tiempo se me han acercado muchas personas solicitando describir situaciones de personas, o directamente que describa a una persona particular. La existencia de un sinfín de combinaciones posibles de adjetivos para describir a una persona produce imposibilidad en atinar casualmente la descripción. Existen tantas combinaciones posibles para describir a una persona sin tener ni siquiera el nombre, que resulta increíble poder hacerlo. Pues esa capacidad de videncia es real y comprobable.
El principal problema es que las personas no lo quieren creer. Estas razones se limitan al egocentrismo, egoísmo, ego, etc. Sin embargo es real y existe.
A nuestro amigo Fernando, le indiqué en su blog que yo no tenía problema para debatir con él. A lo cual él me respondió de forma irónica. Pues no esperaba menos. Es coherente y esperable la reacción de él ante un simple mensaje en su blog de una persona indicando ser vidente, la cual él desconocía totalmente. Se me ocurrió otra alternativa. Solicitarle los nombres de sólo 5 personas de las cuales el conociera muy bien, para yo realizarle un perfil con sus características personales y características íntimas con el objetivo de demostrarle la videncia. Resulta muy tentador por ambas partes. Pues el hecho de que sean 5 personas elimina toda justificación de casualidad, y el hecho de que sea solo con el nombre sin solicitar fecha de nacimiento como ninguna otra información adicional, indicaría la existencia de la videncia. Fácil de acceder y fácil de demostrar. A pesar de esto, de aquí se desprende otro problema. ¿Cómo sé yo que cuándo describa a las personas que él me indica, me dirá realmente que estoy en lo cierto y no me inventará que me he equivocado por el simple hecho de no asumir que la videncia existe? Pues es un riesgo que quiero correr. Apelo a su buena voluntad, objetividad y honestidad.
Pero, esto no es todo. Para que esto se pueda realizar es necesario que él acepte. Tarea no menor. Hace un par de semanas que estoy esperando su respuesta y el señor no responde. ¿Por qué no responderá? ¿Tendrá miedo? ¿O sabrá que metió la pata? Pues si los denominados escépticos no son objetivos a la hora de equivocarse, como tampoco honestos para reconocerlos, entonces se puede concluir que no son buenas personas, como también se podría concluir que no quieren estudiar el tema y negarse a avanzar e investigar.
Estas acciones se deben considerar. Deben ser tomadas en cuenta. No es posible que una persona diga que la videncia es una creencia disparatada, cuando existe un vidente que solo solicita 5 nombres de personas para comprobar la veracidad de esta capacidad. Lo peor es que esta persona sale en la televisión y radio hablando del tema. Pues claro, eligió a una oponente que se sabía de antemano que era una farsante. Uno es bueno hasta que vence a un buen oponente. Yo estoy ofreciendo que me venza, pero para ello necesito que primero acepte mi reto. Siempre apelo a la honestidad de las personas para que eduquen bien al resto. Como siempre digo “calla y aprende en vez de opinar”. Especuladores existen en todos lados. Pues los escépticos de la videncia no son más que especuladores del porqué la videncia no puede existir. ¿Acaso piensan del porqué la videncia no puede no existir?
Les dejo el blog del señor escéptico para que ustedes mismos lean y evalúen que simple es hacer tragarle las palabras a una persona que no sabe lo que dice: http://yamato1.blogspot.com/2009/03/la-vidente.html
No responde porque es un bien conocido defraudador:
ResponderEliminarhttp://explicandoalexplicador.blogspot.com/2016/03/el-sacerdocio-de-la-ciencia-l-el.html