jueves, 14 de julio de 2011

Relación entre la videncia y el tarot

Una tendencia popular es asociar la videncia con el tarot. Es algo que no escapa de relación ni de asociación. Son temas que pueden considerarse en conjunto, sin embargo son conceptos totalmente distintos. Es necesario separar ambas cosas para que se puedan entender correctamente. La esencia de cada tema es muy distinta entre sí, sin embargo el objetivo de uso puede converger en un mismo punto. Por ejemplo, la videncia (como la hemos definido) es una capacidad del cerebro humano. Es considerada en cierta manera polémica, debido al poco conocimiento declarado público sobre el tema. A pesar de esto, la videncia es una capacidad, escapará de la razón de un número muy extenso de personas, pero por ello no deja de ser algo real y una capacidad del cerebro. Es de vital importancia profesionalizar el concepto de videncia para considerarlo en una forma seria.

Por el otro lado, el tarot (o tirada de cartas) es una actividad realizada por el ser humano con diversos objetivos y de diversas formas. En este caso y separando estos conceptos se puede declarar indiscutiblemente que el tarot no es una capacidad del cerebro humano, sino que es conocimiento para quienes saben realizarlo. Es un medio para obtener un fin. Esto quiere decir que una persona realiza una tirada de cartas con una meta en particular, por lo general responder algunas preguntas que ciertas personas solicitan.
Ser vidente es un estado muy diferente al de tirar cartas. El problema radica en que a nivel mundial la videncia se asocia directamente con el tarot. Por la situación actual, el tarot es visto desde un punto de vista excesivamente comercial, un negocio. En muchos casos un negocio titulado como falso por lo tanto una estafa. Por ende, como se asocia a la videncia un tema que viene de la mano del tarot, por propiedad transitiva se asocia a la videncia como estafa, o sea, un tema negativo y una mentira popular.
No me resulta raro este tipo de reacciones por la mayoría de las personas que no conocen del tema, inclusive las propias personas videntes no están familiarizadas con la separación formal de estos conceptos. Por un tema educativo, el lector debe realizar estas separaciones para no prejuzgar. Una persona que posee la capacidad de la videncia desarrollada no tiene porque gustarle el tarot, y no tiene porque realizar la actividad de tirar cartas. Siguiendo el mismo razonamiento, una persona que tira las cartas no tiene porque ser vidente. Es de suma utilidad que una persona que tire las cartas sea vidente, pues las cartas pueden ser de gran ayuda para brindar información sobre cierto tema.

Que exista una infinidad de personas que se dediquen a hacer comercial la capacidad de la videncia o a ser comercial la tirada de cartas, no significa que el tema en sí sea una mentira. Lamentablemente debido a lo que mencioné anteriormente, hay personas que mal utilizan estos temas para realizar estafas. Pero estas acciones no deben ser utilizadas a la hora de hablar del tema.

Para ilustrar un poco lo que busco trasmitir aquí, me resulta de mucha utilidad traer un ejemplo popularmente conocido a colación. La religión por definición es buena, es perfecta. Sin embargo, existen grupos humanos categorizados como radicales que realizan actos en atentados a la humanidad en nombre de la religión. Esto no significa que la religión sea mala, y tampoco significa que la religión que este tipo de personas practican sea mala, sino que el error y la maldad viene dada por el humano y no por la religión en sí. En el caso de la videncia y el tarot ocurre lo mismo. El tarot no es más que una actividad de tirar cartas e intentar describir situaciones en concreto. Y la videncia es una capacidad del ser humano. Estas dos cosas no son malas ni negativas, los propios humanos en varios casos las utilizan con fines que no se perciben de buena forma.
No quiero entrar en detalles de cómo es que se justifica el tarot o si realmente funciona o como es que funciona. Para este caso vamos a dejarlo con la definición primaria sobre lo que realmente es “una tirada de cartas”. La videncia es algo real, es una capacidad. Totalmente ajeno en definición al tarot. Es obvio que ambas cosas se pueden utilizar con el mismo objetivo, pero a pesar de eso, son cosas totalmente distintas. Con esto no quiero decir que el tarot no funcione ni tampoco quiero indicar que el tarot sea una mentira, sino que mi énfasis está apuntado a realizar la separación de los conceptos.

Las propias personas que tiran cartas y la mayoría de los videntes se preocupan por encasillar a la videncia en el mismo sitio que el tarot. De igual forma sucede con la videncia y los temas espirituales. De aquí radica la poca creencia, y la gran polémica situada en entorno a estos temas. No es algo discutible que los temas espirituales, esotéricos y metafísicos son temas de personas cuyas mentes desean pensar más allá de los aspectos terrenales. Como no se declara conocer exactamente lo que es la videncia, el conocimiento popular sitúa a esta capacidad en el mismo sitio que los temas que indiqué anteriormente. Pues la videncia no es un tema que se puede decir más allá de los aspectos terrenales. Es algo que está ahí, pero que no todos tienen la capacidad de verlo por el simple hecho de que necesitan varias e irrefutables justificaciones. Como es algo que no se puede justificar a nivel científico, se considera no terrenal. Pero lo contrario es que es terrenal y debe ser visto como tal, dejando de lado la parte filosófica y espiritual de mentes que buscan aplicar algunos conceptos a temas no terrenales.

Reitero nuevamente que si se separa el tarot de la videncia y se intenta profesionalizar los conceptos y limitaciones de la videncia, dejando de lado y sin tomar en cuenta algunas personas que se encargan de ensuciar estos temas estafando y jugando, es cuando realmente podrán entender lo que esto realmente es y significa.

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