viernes, 29 de julio de 2011

Experiencia personal: Suponer puede ser un error

Al principio de mi videncia necesitaba una foto de la persona para poder hablar sobre ella. También me era de suma utilidad saber la fecha de nacimiento, más que nada el signo del zodíaco para poder crear las referencias. Sin embargo, no me conformaba con eso por lo que quería desarrollar mi videncia sin la necesidad de tener que ver una fotografía. Así que buscando la manera sencilla de poder practicarlo, encontré un foro sobre videncia en internet. En aquel foro las personas dejaban una consulta concreta sobre un tema determinado y vidente de forma honoraria o personas que usan el tarot respondían en la medida en que disponían de tiempo.

Escribí un correo electrónico a la dueña del foro presentándome y explicándole mi situación. Luego del correo coordinamos para hablar por chat. Ella alegó que también era vidente (cosa que yo percibía de forma muy clara que no era cierto) y me realizó una prueba la cuál pasé satisfactoriamente y le probé mi videncia.
Luego de varias consultas y demás, recibo una consulta de una persona de sobrenombre Marco, preguntándome sobre cuando iba a conocer al amor de su vida. También adjunto sus datos personales, pero obviamente, nada de fotos. Así que me tomé mi tiempo para responderle y dar lo mejor de mí.

Yo veía algo muy extraño en Marco, era muy raro, veía como que él no se acercaba a las mujeres, no les hablaba, directamente no se interesaba en mujeres, por lo que decidí explicarle exactamente lo que vi y finalicé diciendo que si quería encontrar una mujer que sea el amor de su vida debería acercarse más a ellas y no dudar tanto de su sexualidad.

Era una respuesta fuerte ante una consulta, a pesar de que yo estaba convencido de lo que había visto, quería ver su respuesta, era algo fuerte para decirle a una persona que no se conocí. Al cabo de un día, recibí un correo electrónico indicando que alguien había escrito en ese hilo del foro, seguramente era Marco. Ingresé a ver la respuesta y decía: “Pues tienes razón, no me acerco a mujeres porque yo soy mujer, y busco un hombre.”.

Me causo mucha risa leer aquella respuesta. Yo leí su nombre de usuario: Marco. Y no me preocupe por identificar si era hombre o mujer, directamente asumí que era hombre. De ahí se desprendió las cosas que yo vi.

La conclusión de esta anécdota es importante. Primero que nada, por lo general uno no recibe información de forma de videncia si no se concentra en el asunto, a no ser que la emoción característica del asunto sea extremadamente fuerte; en ese caso particular si puede aparecer determinada información. Por arte de magia uno no puede recibir información de todo detalle o característica de la persona o de cualquier otro elemento, si no sería una locura estar absorbiendo todo eso de forma involuntaria. Por lo tanto uno cuando realiza videncia es sobre las cosas en las cuales uno se enfoca. Yo no me enfoqué en el sexo de esta persona, porque asumí que era hombre y al decir “amor de mi vida”, asumí que hablaba de una mujer. Entonces la segunda conclusión radica en no asumir detalles, si se posee una duda sobre algún detalle se debe optar por dos salidas, o realizar videncia sobre ese detalle para luego continuar en el tema principal o directamente preguntarle a la persona que se le está realizando videncia.

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