lunes, 19 de septiembre de 2011

¿Qué es un don?

Numerosas clases de personas señalan a la videncia como un don.  Si establecemos que los cinco sentidos normales que las personas conocemos: vista, oído, gusto, tacto, olfato son dones, entonces la videncia es un don.
Si somos más realistas y nos dejamos de especulaciones y darle nombres inventados a las cosas que pueden ser llamadas de forma más simple y entendible, podemos señalar que la videncia es una capacidad del cerebro humano.
Algo que aún más rompe el esquema es lo nombrado “un don de dios”. Vuelvo a reiterar lo mismo que el párrafo anterior, si los cinco sentidos conocidos son dones de dios, entonces la videncia también lo es. Con esto quiero decir de forma burlona que la videncia debería ser vista al mismo nivel que los cinco sentidos que comúnmente conocemos; es algo que todos tenemos y fin de la historia. Será igual o similar que como uno posee la vista, algunos ven menos, otros ven más, en este caso es similar (vamos a dejar el “igual” de lado), unos tienen la videncia con más capacidad que otras personas.
Siguiendo con las tontas especulaciones, citaremos la fabulosa frase “un don de dios para ayudar”. Cuando me topo con personas que me dicen eso, me comienza un dolor muy fuerte en la cabeza. Me llama muchísimo la atención la ignorancia popular de cierto grupo de personas. Ellos me quieren decir a mí que dios me dio ese don para ayudar; ¿Ayudar a quién? ¿Cuándo? Y más aún me pregunto ¿Por qué?, con esto me indican, y no es broma, que yo tengo la obligación de responderle a cualquier persona que quiera que utilice mi videncia para responderle preguntas de forma gratuita, cuando la persona lo desee, el tiempo que la persona lo quiera y de buena voluntad. Mi pregunta es ¿Por qué?, Es como si dijera que si una persona tiene el “don de saber leer”, entonces me tiene que leer todos los libros cuando yo quiera el tiempo que yo quiera. No tiene sentido alguno. Con este criterio, entonces si una persona es vidente, ya se le marca el camino, debe abandonar toda actividad para dedicarse a ayudar a la gente según la gente disponga. ¿Por qué no razonamos un poco y hacemos un esfuerzo de ser realista y dejar la tontería de lado?
Me gustaría que cualquier lector intente dejar de lado la existencia de la palabra don en referencia con la videncia. El vidente nunca tuvo y nunca tendrá la obligación de ayudar a nadie. No es algo que se deba exigir y mucho menos exigir en función de citar que es un don y que existe una obligación de ayudar por ese hecho.
Ante cualquier especulación sobre la videncia indicando que es un don y que hay que ayudar a los demás por ese simple hecho yo me pregunto: ¿No será una especie de forma de manipular al vidente para que haga videncia sobre la persona que lo solicita? Tal vez manipular haya sido una palabra demasiado fuerte para utilizar en este momento. Sin embargo,  me he topado con numerosas personas que solicitaban que haga videncia sobre ellos, a lo cual yo me negaba. Primero porque no conocía a la persona, segundo porque quería dedicarle mi tiempo a otra cosa que me interese, tercero no me gustaba escuchar los problemas de las personas y mucho menos problemas de personas que no conozco y no mantengo una relación de amistad. De decir que “no” se desprenden muchísimas objeciones por parte de la persona. Usualmente de aquí vienen los agravios. Que agredan verbalmente por no recibir ayuda es algo que la mayoría de las personas realizan, no todas. Algo que también me llama muchísimo la atención es cuando dices que “no”, y te responden: “pero… ¿tú no eres vidente?”. Pregunta que respondo en sentido afirmativo, y ahí es cuando señalan que por lo tanto debo estar a su disposición. Que si no los quiero ayudar entonces te dicen que no eres vidente.
A lo que voy es que el impedimento de estudiar, comprender, y avanzar sobre el tema está fuertemente ligado al factor humano. El problema son las personas, y lamentablemente son la mayoría de las personas. No es coherente que alguien no sepa de donde viene la videncia y se cuelgue de dios o de poderes divinos para justificar algo que no sabe de dónde viene.
Algo que también llama más la atención y se podría decir que llama mucho más la atención que los conceptos manejados por la gente no vidente, son los conceptos manejados por los videntes. Muchos de ellos adoptan la justificación de la videncia como un hecho religioso, y más aún, indicando ellos mismos que la videncia es un don. Esto significa que los propios videntes no se encuentran educados de forma correcta sobre qué es lo que poseen. Por lo tanto, demuestran su videncia para con los demás sin ningún problema, de aquí explican sus conceptos sobre videncia intentando establecerlas como reales. Entonces al vidente genera credibilidad, provoca que la persona también crea estos conceptos manejados sobre la existencia de la videncia. Esto termina en una mala educación de las personas no videntes, por que escuchan justificaciones basadas, simplemente, en la especulación, pero el gran problema es que esta justificación proviene de un vidente, entonces esta definición posee cierta credibilidad. De estas palabras se desprenden conclusiones bastantes interesante, la primera radica en que si los mismos videntes justifican la videncia como un don, entonces se están cerrando a investigar sobre el tema. Directamente indican que la videncia es un don y como la tienen es. En cambio, si vemos a la videncia como lo que es realmente, una capacidad, entonces podemos intentar hacer pruebas, experimentos para saber más sobre lo que puede hacer y lo que no puede llegar a hacer la videncia. Las mejores personas para realizar estos experimentos y pruebas son los propios videntes.
Un hecho curioso es que los videntes que se inclinan para el lado espiritual (yo diría la mayoría de los vidente) hablan del resto de la población como una población de mente cerrada en el caso de que nieguen el lado espiritual del tema. Ellos tienden a pensar que las personas racionales y lógicas tienen una mentalidad limitada y encasillada hablando simplemente de cosas terrenales perdiéndose de un sinfín de definiciones que gobiernan la cultura y le dan grandes explicaciones a grandes incógnitas planteadas. Gozan que los científicos no puedan probar determinadas conjeturas, sin embargo con las teorías religiosas, espirituales o demás si pueden. En cambio esta declaración es errónea. Los propios videntes espirituales resultan cerrados para con el tema de la videncia, debido a que al declarar que la videncia es un don natural y espiritual, están rechazando toda experimentación para su avance y posterior estudio. Están diciendo que la videncia es algo natural y por ende, dan a entender que no hace falta que se realicen estudios, por lo que el avance se ve impedido. Es necesario (diría mejor clave) quitar la espiritualidad y religiosidad de la videncia para poder realizar pruebas y experimentos para saber exactamente qué es lo que se puede hacer y lo que no, para saber cuáles son las correctas limitaciones y terminar con las especulaciones que no alimentan de forma correcta la sed de respuestas.

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